La fachada es la piel del edificio. Una intervención profesional no debe limitarse a un lavado de cara estético; su objetivo principal es sanear las patologías estructurales y garantizar la impermeabilización térmica y acústica frente a los agentes externos.
El reto estructural
- Consolidación del soporte: Identificación y saneamiento de zonas con riesgo de desprendimiento, grietas estructurales y morteros degradados.
- Barrera climática: Aplicación de revestimientos técnicos transpirables pero estancos, para evitar filtraciones y condensaciones interiores.
- Logística en altura: Coordinación de los trabajos mediante técnicas de acceso vertical o plataformas, garantizando la seguridad y minimizando el impacto en la vía pública.
Nuestra ejecución
Abordamos la rehabilitación como un proceso de ingeniería. Primero, picamos y saneamos hasta encontrar el soporte firme. A continuación, aplicamos morteros de reparación estructural de alta resistencia y mallas de refuerzo en los puntos de tensión. Finalmente, sellamos el conjunto con revestimientos de alto rendimiento que no solo modernizan la estética del edificio, sino que lo protegen garantizando su durabilidad y revalorizando el patrimonio de la comunidad.