¡Quién dijo encimera! El diseño de cocinas modernas exige cada vez más integración y minimalismo. En este proyecto en Zaragoza, el cliente buscaba una superficie de trabajo continua, resistente y con un impacto visual limpio, eliminando juntas innecesarias y optimizando el espacio útil.
El reto técnico
- Fragmentación visual: La cocina anterior presentaba cortes y uniones visibles en la zona de aguas.
- Durabilidad: Necesidad de un material de alta resistencia al rayado y a los choques térmicos.
- Ajuste milimétrico: Integración perfecta de los electrodomésticos bajo encimera.
La solución
Planteamos una solución monolítica utilizando porcelánico de gran formato. Esto nos permitió eliminar cortes en las zonas críticas, garantizando la higiene y una estética impecable.
Ajustamos el nivel de los módulos inferiores para que el asentamiento del material fuera perfecto, logrando esa línea continua que define una cocina de alto nivel.