Un espacio de almacenamiento de alta densidad, como una alacena, no es simple carpintería. Requiere un estudio de cargas riguroso y una integración volumétrica milimétrica para maximizar la capacidad útil sin deformaciones a lo largo del tiempo.
El reto técnico
- Estudio de cargas: Estructurar la perfilería y las baldas para soportar el peso estático continuo de las provisiones sin curvarse ni ceder.
- Aprovechamiento espacial: Diseño geométrico adaptado para exprimir cada centímetro útil, resolviendo falsas escuadras o elementos arquitectónicos irregulares.
- Integración visual: Lograr que el cerramiento y los interiores mantengan una coherencia absoluta con el diseño global y la planimetría de la cocina.
Nuestra ejecución
Planteamos la instalación bajo el principio de "tolerancia cero". Aseguramos el aplomado de las guías y la fijación de la estructura utilizando herrajes de alta resistencia y tableros de especificación superior. El resultado es un módulo de almacenaje robusto, completamente ergonómico y visualmente impecable, que aporta un valor funcional incalculable al núcleo de la vivienda.