Una reforma no finaliza cuando se coloca el último embellecedor, sino cuando todos los sistemas superan las pruebas de carga. La fase de puesta en marcha es el control de calidad definitivo que garantiza la viabilidad del proyecto antes de la entrega de llaves.
Auditoría de instalaciones
- Pruebas de presión: Comprobación de estanqueidad en la red de agua sanitaria sometiendo el circuito a presión continua para descartar microfugas.
- Simulación de carga: Testeo de los cuadros eléctricos y líneas de fuerza bajo demanda simultánea para verificar la estabilidad del suministro.
- Evacuación funcional: Verificación del flujo de desagüe en duchas y sanitarios, asegurando que las pendientes y las secciones calculadas responden al 100%.
Nuestra ejecución
Nuestro protocolo exige que ninguna instalación se dé por terminada sin un testeo riguroso. Activamos simultáneamente luminarias, equipos de climatización y griferías para someter la reforma a un escenario de uso real e intensivo. Estos últimos retoques técnicos y funcionales nos permiten entregar un espacio no solo visualmente impecable, sino certificado operativamente para el día a día más exigente.