El microcemento no es una simple pintura decorativa; es un revestimiento continuo de alta ingeniería. Lograr esa estética industrial y minimalista exige una técnica de llaneado artesanal y un control absoluto de las tensiones estructurales del paramento.
El rigor en la aplicación
- Estabilidad del soporte: Consolidación de la base e instalación de mallas de fibra de vidrio para absorber los movimientos del edificio y evitar fisuras en el acabado.
- Técnica de continuidad: Aplicación manual de las capas base y finas trabajando "fresco sobre fresco" para garantizar una superficie sin juntas ni marcas de empalme.
- Sellado de alta resistencia: Protección final mediante barnices de poliuretano impermeables, que blindan la pared frente a humedades, manchas y abrasión.
Nuestra ejecución
Trabajamos el microcemento respetando escrupulosamente los tiempos técnicos de secado y curado de cada una de sus fases. Nuestro equipo especializado controla la planimetría en cada pasada de llana para conseguir ese acabado texturizado tan exclusivo. El resultado es una pared continua, completamente impermeable y de máxima resistencia, ideal para proyectos residenciales de lujo o espacios comerciales que exigen un diseño impecable y un mantenimiento mínimo.